Los rebozos, una prenda hermosa representativa de México, en Morelos lo llaman cenzontle, palabra náhuatl que deriva de centzontilmatli “manta de mil colores”.

Originada principalmente para que las mujeres mestizas se cubrieran al entrar a los templos.

Para el siglo XVIII, el rebozo fue tan relevante que se realizaron un par de reglas para su confección y para los siglos XIX y XX ya formaba parte esencial del ajuar de las mujeres mexicanas.

Su elaboración es en telares de cintura y algunos otros en telar de pedal, hasta la fecha el proceso sigue siendo artesanal y sumamente dedicado. Primero se encanilla el hilo, se procede a la urdimbre, donde se le da la medida al lienzo. Una vez hecho esto, se traslada a un bastidor donde el hilo se pepena, es decir, se separa según el dibujo que se va a realizar.

En ese momento se tuercen los cordones y se les agrega atole de masa, para que el hilo se endurezca, a este proceso se le conoce como boleo, para dar paso al veteo, en donde el fondo del rebozo y las puntas se tiñen al mismo tiempo, entonces el hilo se deja secar y se procede al tejido.

El siguiente proceso lo realizan las empuntadoras que tejen a mano y a base de nudos, la cual es una tarea complicada y minuciosa.

El tiempo estimado depende de cuánto mida el rebozo y puede llegar a ser de hasta 4 meses por pieza.

Existen diferentes tipos de rebozo en la actualidad, entre ellos:

-Rebozo patrio. Con los colores de la bandera nacional.

-Rebozo calandrio. Se hacen en tonos de color ocre.

-Rebozo palomo. Tiene blanco y negro.

-Rebozo cual pachtli. Tienen un matiz entre morado y café.

-Rebozo de bolita. Se le conoce con este nombre porque se tejía con un hilo de origen inglés que venía enrollado en bolitas.

-Rebozos tornasoles. Color de las plumas de los pavos reales o del cuello de las palomas.

-Rebozo tarasco o michoacano. Color azul marino con rayas azul y blancas.

Los estados rebozeros en México son Santa María del Río en San Luis Potosí, en el Estado de México, se elaboran en los municipios de Tenancingo, Tenango y Tejupilco, así como La Piedad y Tangancícuaro Michoacán, Tepexi de la seda y Tepeji del Río de Ocampo Puebla, Moroleón y Valle de Santiago, Guanajuato y Chilapa,Guerrero.

El día que decidas adquirir uno, no olvides el increíble trabajo que hay detrás de cada uno de ellos y pórtalo con muchísimo orgullo.

¡Viva México!