Como madres, anhelamos esos momentos de conexión con nuestros hijos que hacen que nuestros corazones se derritan, esos momentos en los que la comunicación fluye y ambos se siente en un estado de paz y aprendizaje el uno del otro. Mariana Becerra, co fundadora de la Galería Oxígeno, acerca de su amor por el arte, y como este se ha convertido en una excelente herramienta para conectar con su hijo pequeño Raúl.

¿Cómo empezó tu amor por el arte?

Crecí en un ambiente propenso al arte y la cultura, mi papá es arquitecto restaurador y pasé mi niñez en Zacatecas, un lugar lleno de museos y centros culturales y a mis papás les encantaba llevarnos. También recuerdo que salíamos mucho de paseo a otros lugares y siempre llevaban una buena cámara, les encantaba la fotografía, todavía les gusta. En ese momento, lo confieso, el arte no era algo que me entusiasmara tanto pero seguramente ahí empezó todo y yo se los agradezco profundamente.

 ¿Por qué crees que es importante inculcar este amor en los hijos?

Los niños son maravillosos, están llenos de curiosidad y con una extraordinaria capacidad de asombro, descubren la verdad y la belleza en cualquier lugar. Es un momento muy interesante para conectar con el arte. Y además están en un punto clave para desarrollar la creatividad. Y el arte es escencial en este proceso, la razón es que el arte se percibe, y además se disfruta, a través de todos los sentidos y genera conexiones en áreas distintas del cerebro de las intelectuales. También provoca el pensamiento, abre canales y amplia las posibilidades. John Howkins dijo en alguna ocasión: “La gente que tiene ideas es ahora más poderosa que la gente que trabaja las máquinas y, en muchos casos, que las dueñas de las mismas”.

¿Crees que el arte ha aportado en tu formación como mamá y la relación con tu hijo?

Sí, sin duda. Raúl y yo tenemos una conexión muy bonita y muy fuerte. Platicamos mucho y jamás deja de sorprenderme la capacidad que tiene para expresarse, la forma como encuentra soluciones, la forma como analiza las cosas. También ha desarrollado mucho el sentido por los demás, siempre encuentra algo bueno en el otro. Y sí, procuro involucrarlo con el arte, que aprenda a disfrutarlo, que lo practique de alguna forma también es importante. También me gusta platicarle sobre mis proyectos y me encanta que muestre interés y que esté atento a lo que hago. En estos días me sorprendió cuando me dijo que quería leer mi tesis de maestría, me sacó una sonrisota, yo sé que se aburrirá en el tercer renglón pero amo sus ocurrencias, es muy simpático.

Menciona 3 consejos para apreciar y disfrutar el arte con los más pequeños.

Selecciona el lugar que visitas. Los museos y las galerías ofrecen experiencias trascendentales que nos alejan de la rutina de la vida cotidiana y nos transportan a mundos nuevos y maravillosos de belleza, ideas y recuerdo.

La información es algo básico. Tener idea sobre lo que se visita es muy importante para disfrutar la experiencia. Necesitamos entender el contexto para entender la obra y el artista.

Prefiere las visitas guiadas y participa en las salas de actividades. Siempre serán mejores y seguramente los niños estarán felices.