Al igual que ocurre con otras emociones, el amor también se localiza en el cuerpo y no sólo en el corazón como solemos imaginar…

Baja los niveles de estrés.

Cuando la ternura está presente en nuestra vida se reduce el cortisol, la hormona que se libera como respuesta al estrés y que origina un aumento de la tensión arterial. 

Rejuvenece nuestra piel

Nuestros niveles de estrógeno aumentan y nuestra piel mejora, esto hace que nos vean y que nos veamos más jóvenes.

Mejoran nuestras defensas

Producimos una mayor liberación de endorfinas, conocidas también como antidepresivos naturales, además de que mejoran el funcionamiento del sistema inmunológico.

Dormimos mejor

Esto gracias a la acción de la oxitocina, la cual favorece el bienestar y el descanso para reparar el sistema nervioso durante el sueño.

Disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Nuestro cuerpo incrementa la producción de dopamina y norepinefrina lo cual ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. 

A veces olvidamos el valor de querer o sentirnos queridos en nuestras vidas. Por eso vale la pena recordar que el amor es el motor de nuestra existencia y la clave para nuestro desarrollo como personas plenas y felices.