Si tú tienes bajo rendimiento en estudios o trabajo, han disminuido tus habilidades sociales, haces poco deporte, te has vuelto sedentario y has ganado algunos kilos, has dejado de lado actividades de contacto con la naturaleza o intelectual, sufres de aislamiento familiar, has descuidado amistades, evades los problemas y tienes dificultad para conciliar el sueño:   Ojo, existe la posibilidad de que te estés convirtiendo en un adicto a la tecnología.

Estos comportamientos y muchos más podrían ser consecuencia de la adicción a la tecnología que muchas personas alrededor del mundo podríamos padecer. El internet y las redes sociales llegaron para quedarse y es necesario hacer un buen uso de ellas y no perder el control.

Las nuevas tecnologías son una herramienta imprescindible, con ellas podemos obtener información y estar comunicados con personas que están geográficamente lejos, ya que el internet supone una ruptura de barreras y un universo increíble de oportunidades.

Lo realmente peligroso no solo es el contenido sino también el tiempo invertido en él, abusar de las nuevas tecnologías es perjudicial y tarde o temprano estos dispositivos electrónicos terminan por generar una dependencia que es muy difícil de superar, conduciéndonos potencialmente al aislamiento, al descuido de las relaciones sociales, laborales o culturales, de las actividades recreativas y de la salud.

Y aunque existe una brecha generacional insospechada y formas de ocio que antes no existían, la tecnología ha ido cambiando y modificando la forma en que las familias se comunican y pasan tiempo juntas. La vertiginosa rapidez con la que hemos cambiado ha impedido en muchos casos mantener una sana moderación en su uso. Para incluir las redes sociales en nuestras vidas con sentido común y equilibrio podríamos empezar hablando del tema y concientizando a nuestros seres queridos, ideando y optando diferentes alternativas para no caer en el uso excesivo. Algunas opciones podrían ser, limitar espacios y horarios de conexión en nuestras casas, siendo comidas o eventos familiares lo primordial y de la misma manera consensar alternativas de ocio familiar sin que sea necesario el uso de la tecnología.

Las relaciones interpersonales necesitan de tiempo, contacto y dedicación.  La realidad es que se ha reducido el tiempo para socializar. Resulta paradójico que las tecnologías que están destinadas para que tengamos más tiempo, facilidad y libertad, y con ello hacernos más felices, al mismo tiempo limiten el contacto con las personas que más queremos.

Aprovecha lo increíble y bueno que han traído las tecnologías a nuestras vidas, no permitas que se apodere de tus sentimientos, conducta y pensamientos. Las redes sociales son increíbles, pero no abuses.  Estamos a tiempo.

Por Luz María Contreras