Todos hemos estado asustados en algún momento de nuestra vida, pero ¿qué pasa en nuestro cuerpo cuando tenemos miedo? ¿por qué algunas personas lo disfután?

El miedo es una emoción que nos ayuda a mantenernos a salvo, ya  que nuestro instinto nos hace alejarnos de aquello que nos causa  temor.

La reacción que tenemos ante el miedo se origina en el sistema límbico de nuestro cerebro, la parte encargada de las emociones y nuestras sensaciones más primitivas.

Nuestro cerebro genera acciones en diferentes órganos para prepararnos a realizar una posible acción muscular violenta, necesaria para huir o pelear. Los pulmones y el corazón se aceleran para llevar mayor oxígeno a los músculos; los vasos sanguíneos se contraen, es por ellos que nos ponemos pálidos; nuestro estómago e intestino inhiben sus funciones a diferencia de los esfínteres que se afectan de forma general, ocasionando pérdida de control en algunas ocasiones.

Las glándulas salivales también se inhiben lo que provoca tener la boca seca. Nuestras pupilas se dilatan y nuestra visión tiene un efecto de túnel, en ocasiones podemos perder un poco la audición, es por ello que al momento de asustarnos no vemos ni oímos prácticamente nada más que lo que nos asusta. Todo lo anterior para que tu cuerpo esté prevenido para cualquier acción que debas tomar.

Entonces, ¿por qué algunas personas lo disfrutan? La principal razón es que nuestro cerebro produce las mismas sustancias cuando nos asustamos y cuando algo nos emociona o produce placer: adrenalina, dopamina y endorfinas. Es el contexto lo que nos hace disfrutarlo o no, si sentimos miedo pero estamos sentados en nuestro sillón viendo una película el contexto no es una amenaza y la experiencia resulta más positiva que negativa. Además una parte de nosotros sabe que lo que está viendo no es verdad, que en cualquier momento se terminará la película, o en una casa de terror sabes que los personajes son personas normales disfrazadas y que al final del pasillo todo volverá a la normalidad.

Otro dato curioso es que al ver una película de terror quemamos calorías, esto es principalmente por que nuestro corazón y flujo sanguíneo se aceleran, teniendo un aumento de adrenalina. Entre más sustos tenga la película mayor consumo de calorías tendremos, ya que causan picos en la actividad cardiaca.

Si eres de los afortunados que disfruta el terror ya sabes alguno de los motivos. Goza de todas las películas de esta temporada.