Por Vane Salceda

Ser el ama de casa que soñaste es todo un reto y si además de eso quieres ir tras tu realización profesional las cosas suelen complicarse y llevarnos a situaciones de estrés altísimo que a veces nos hacen cometer errores y dar un golpe a la autoestima para sentir que en ningún lado lo estás haciendo bien. Depende mucho de cada personalidad pero en general estos sentimientos aparecen de cuando en cuando en las mamás que trabajamos.

Siempre me ha encantado trabajar, crear, ser productiva, soy muy inquieta y eso me ha llevado algunas veces a sentirme saturada de actividades, sin embargo el verdadero reto comenzó hace 12 años, cuando me comprometí en el proyecto más importante de mi vida: mi familia.

A lo largo de estos años, he pasado por varios momentos de crisis que me han hecho buscar información, consejos e inspiración para seguir adelante, te comparto las 5 ideas que más me han servido en este tiempo.

1. Primero tu. Uff! ¡Esta es la que más me cuesta! Las mujeres siempre queremos estar para los demás, somos solidarias, entregadas y preocuponas, el argumento que más nos puede servir es el pensar que primero debemos estar bien nosotras para poder ayudar a los demás. No hay que dejar pasar ni un solo día sin hacer algo por nosotras.

2. Organízate. Esta es la llave maestra para vivir en paz, el tiempo que dediques a organizar tu semana te reditúa mínimo 10 veces más. Cuando hago el calendario semanal en mi casa las cosas fluyen de mucho mejor manera, incluyo citas, clases, rol de limpieza y de comida, salidas en la noche, fiestas… y en el trabajo lo mismo, trato de tener una junta por área cada día de la semana, tener mis citas al inicio o al final de mi horario laboral para no interrumpir mis actividades y llevo minutas de las juntas para que no se me pase nada.

3. Pide ayuda. Al organizar la semana es más fácil darme cuenta de las cosas en las que pueden ayudarme mi esposo, mis hijos, el servicio doméstico, mi familia, amigos… definitivamente el tener una red de apoyo es indispensable, muy seguido me siento con super poderes y resulta que acabo agotada y de muy mal humor. En el trabajo también es importante confiar y delegar lo suficiente para ser mucho más eficiente.

4. Perdónate. Te equivocarás mil veces, descuidarás alguno de los tantos roles que tenemos como mujeres, va a pasar una y otra vez, pero habrá que seguir adelante, levantar la cara y convencernos de que estamos haciéndolo lo mejor que podemos, lograr el equilibrio perfecto es imposible, será cuestión de estar haciendo ajustes día a día para mantenernos en un rango que nos haga sentir satisfechas con todo lo que hacemos.

5. Disfruta el camino. Después de pensar en como hacer para lograr con éxito todas las actividades que son tu responsabilidad, tenemos que relajarnos y disfrutar lo que nos toca hacer en ese momento, no mezcles una actividad con otra como estar contestando mensajes del trabajo durante el partido de tus hijos, o checar correos mientras estás en la caminadora… yo trato de desconectarme de los pendientes de la casa cuando estoy en el trabajo y viceversa, de lo contrario dejo de disfrutar lo más importante ¡Las cosas que yo misma elegí!

Es más fácil leerlo que hacerlo, sin embargo, se puede lograr. Ser mujer en estos tiempos representa muchos retos que estoy segura que servirán como precedente para las nuevas generaciones, créeme que lograr profesionalizar el hogar y humanizar el trabajo ¡Es una gran aportación que hacemos al mundo!