Seguramente ya te enteraste que el Café del Codo ya tiene una sucursal en el norte, fuimos a platicar con Jorge Ramírez, que nos invitó un rico desayuno mientras nos platicó de como nació este agradable lugar.

Él es arquitecto, se ha dedicado a esto y a su pasión por las artes plásticas desde que terminó la carrera. Hace 16 años llegó a sus manos un proyecto para una cafetería en el que le confiaron el diseño de cada rincón, lo hizo como si fuera suyo y puso la cereza del pastel con un mural que el mismo realizó.  Un año después, sin haberlo imaginado, le ofrecieron traspasarle este negocio, no tuvo duda, le había entregado tanto amor a este proyecto que lo tomó de inmediato.

Muchos tenemos una historia que contar en el Café del Codo, Jorge tiene una de las más bonitas, ahí conoció a su esposa, madre de sus dos hijos que ha estado con él en todo momento y con quien ha podido compartir este y nuevos proyectos.

Después de tantos años de tradición, surgió la oportunidad de traer Café del Codo a la zona norte,  y así con la misma emoción emprendió una nueva aventura que se convirtió rápidamente en uno de los lugares favoritos al norte de la ciudad.

Ahora ya hay otro punto donde disfrutar de un café excepcional, de las famosas Patatas Bravas, riquísimos baguettes, carajillos increíbles y muchas delicias más de este lugar.