Llegan las mañanas frías, señal de que se está acercando el invierno, y no podemos evitar pensar en el cafecito para empezar el día. Al caminar por la Calle Ignacio Zaragoza, podrás encontrarte con un lugar que guarda lo que para muchos son los mejores churros de la ciudad. En el número 712, para ser exactos, se encuentra Hola Manola, aunque por sus colores pasteles y el olor dulce que desprende no podrá pasar desapercibido. 

Poncho Aguirre, su creador, nos cuenta que todo empezó con el gusto por un buen café, apasionado a esta bebida quiso darle un plus a la idea de negocio: churros, la masa frita en aceite, elaborada con harina y algunos ingredientes dulces, que, al salir de la sartén, se espolvorea con azúcar, y que si prefieres puedes agregar queso crema, mermeladas, cajeta o nutella. 

Un espacio, en donde hasta los antojos más dulces pueden saciarse, ya que cuentan con amplio menú que va desde los tradicionales churros con azúcar y canela, hasta desayunos, helados, chocolate calientito y una gran variedad de toppings que puedes combinar como más te gusten. 

Sin duda, la calidad, el sabor y la atención que ponen a cada detalle los convierte en la opción perfecta para disfrutar un buen momento con tus personas favoritas.