En una etapa de crecimiento y desarrollo de todo su organismo, y una mala elección ya sea en cantidad o calidad de los alimentos repercute directamente en la aparición de enfermedades, principalmente las metabólicas tales como: diabetes, hipertensión, sobrepeso y obesidad. De la misma manera también su sistema inmunológico es decir sus defensas se ven afectadas y esto conlleva a que sea más susceptible a infecciones tanto respiratorias o enfermedades diarreicas.

Puntos a considerar para la correcta nutrición:

1. Siempre desayunar antes de salir de casa.

Son múltiples los beneficios de desayunar antes de salir de casa.

•    Activa el metabolismo, ya que después de pasar 8 horas aproximadamente en ayuno, el alimento ayuda a comenzar activamente el día.

•    Ayudar a una mejor concentración en clase.

•    Mejora el rendimiento físico y cognitivo.

•    Reduce la irritabilidad y aumenta el estado de bienestar en el niño o niña.

•    Previene la hipoglucemia (reducción de azúcar en sangre) y la hipotensión (reducción de presión arterial).

2. Refrigerio escolar completo.

Evitando que sean altos en grasas  o azucares simples. Se refiere a que debe contener todos los macronutrientes en diferentes alimentos (proteínas, carbohidratos y grasas). Algunos ejemplos de Refrigerios saludable:

Sándwich de jamón de pávo con aguacate y lechuga o espinaca.

Media taza de tiras de pepino con limón.

Una pieza de mandarina.

Una botella de 500 ml de agua  natural.

Rollitos de jamón de pavo rellenos de ensalada de atún.

Dos piezas de galletas.

Una pieza de platano.

Una botella de 500 ml de agua natural.

Dos piezas de quesadillas de tortilla de maiz con jitomate .

Media taza de tiras de zanahoria con chile en polvo.

Dos piezas chicas de guayaba.

Una botella de 500 ml de agua natural.

3. Beber suficientes líquidos, de preferencia agua potable.

De las principales causas del sobrepeso y obesidad en la población infantil es el abuso en el consumo de bebidas altamente calóricas y con contenido en azúcares simples,  tales como: jugos embotellados, refrescos, bebidas lácteas saborizadas, tés embotellados, entre otros. La organización mundial de la salud recomienda que el líquido para consumo humano es el agua simple.

4. Realizar actividad física con regularidad.

En cualquier etapa de la vida es importante movernos con regularidad, tomando en cuenta nuestras capacidades motoras, edad, peso y si existe alguna enfermedad. A los niños les ayuda a mejorar su rendimiento durante sus actividades del día a día, fortalece su corazón y fuerza musculo-esquelética, reduce síntomas de ansiedad, tristeza y estrés,  aumenta el sistema inmunológico y mejora el desarrollo y crecimiento en esta etapa de la vida.  Ellos pueden realizar actividades como saltar, andar en bicicleta, bailar, patinar  o practicar algún deporte que conlleve ejercicios, equipo y vestimenta  específicos propios del deporte que elijan.  Se sugiere 30 minutos de ejercicio de 3-5 veces por semana.

Cuidemos los hábitos de alimentación no solo de nuestros hijos sino de toda la familia. Acude con un profesional de la Nutrición para mayor información. Cuida tu salud y la de tus hijos.

Por MNC Laura Elizabeth Huerta