No es un secreto que cada vez un mayor número de personas disfruta de productos hechos artesanalmente, como en el caso de un buen pan, un alimento que se presta para ofrecernos una experiencia en sabor, olor y textura. Aquí es donde toma relevancia la masa madre, un tipo de fermento compuesto por harina y agua, la cual le aporta sabores inigualables al pan, pues su proceso y los aromas que se generan terminan por controlar la acidez. 

Conocimos al equipo de La Miga y la Barriga, una panadería inspirada en la nostalgia, los sabores de antaño y las técnicas tradicionales para hacer pan. A lo largo de sus 4 años de trayectoria han buscado “llevar el pan a la mesa” un pan basado en la Masa Madre la fermentación lenta, la molienda propia de harina integral así como la selección y respeto por cada ingrediente, su origen y su sabor real.

Nos platican un poco de esta maravillosa técnica y todos sus beneficios. 

¿Qué es la masa madre?

Básicamente: es una levadura natural,  un fermento tradicional compuesto de harina y agua. Es un cultivo de microorganismos del ambiente que producen un fermento especial que favorecen a leudado del pan.

¿Cuáles son los principales de este tipo de masa?

Para la elaboración de la masa madre: únicamente necesitas: ¡paciencia! 

Son solo 2 ingredientes: Harinas de calidad y agua

Todos los demás son cuidados, y por supuesto las ganas de generar un pan de calidad alimenticia y gran sabor.

Platíquenos un poco de sus beneficios 

En cuanto a salud y nutrición:

El pan con masa madre, es un pan “predigerido”, es un pan que pasa por un proceso de fermentación, el cuál descompone los azúares, lo que facilita la digestión y contribuye a la absorción de nutrientes.

Nuestro pan no tiene ningún tipo de conservador.  A diferencia de otros panes en el mercado, es ideal para consumirse en la semana, dura alrededor de cinco días en una panera, un par de semanas en refrigración o 3 meses congelado sin que se degraden sus propiedades.

¿Por qué eligieron hacer pan con Masa Madre?

Queríamos hacer pan más sabroso,  nutritivo y de fácil digestión; un pan ¡en serio!

Nuestro pan lo puedes distinguir por la costra crujiente y el interior esponjoso. Este pan es suave y consistente, con grandes cuencos de bióxido de carbono; gracias a la masa adquiere un color opaco característico de la buena predigestión de los azúcares, posee un aroma y un sabor único. Además, este pan se mantiene fresco por más tiempo, por lo que sin uso de conservadores podemos ofrecer un pan que dura ocho días, sin perder sabor, consistencia y nutrición.