Arq. Paty Valdepeña

Hay quienes diseñan espacios bonitos y hay quienes saben leer lo que las personas necesitan habitar. Paty Valdepeña hace lo segundo. Arquitecta y diseñadora de interiores, ha transformado desde estudios de yoga hasta habitaciones de bebé, rincones acogedores de cafetería y casas con historia, siempre con una sensibilidad que se siente más que se ve. Conversamos con ella En Corto sobre sus inspiraciones, retos y el alma que hay detrás de cada proyecto.

- ¿Qué es lo primero que buscas entender antes de empezar un proyecto?
El cliente final, sus necesidades, sus gustos y su esencia, ese detalle que lo define y lo hace diferente, así como las cualidades y potencial del espacio en el que se va a diseñar. Amo diseñar, es mi trabajo, mi pasión y mi hobbie, así que esta primera fase de conocimiento es básica para llegar a los mejores resultados y disfrutar el proceso. - ¿Qué te inspira cuando diseñas?
Pueden ser mil cosas, desde un gusto o personalidad específica del cliente, hasta una paleta de acabados que transforme el espacio, es ponerte en los zapatos de tu cliente e imaginar cómo transformar su vivencia en ese espacio tomando el diseño como principal herramienta. - Has trabajado en espacios muy distintos, desde cafeterías hasta consultorios, ¿qué tienen en común los proyectos que más disfrutas?
La originalidad de cada uno, me encanta ver cada proyecto como un reto distinto y único, creo que me caracterizo por la autenticidad y el amor que le meto a cada proyecto. No especialmente por diseñar en un mismo estilo, sino que disfruto muchísimo cuando el cliente y el tipo de proyecto me permiten arriesgarme con ideas nuevas, materiales diferentes, juegos de iluminación y toques distintivos que transmiten un concepto y una esencia propios de cada proyecto. - ¿Cómo se equilibra la estética con la funcionalidad sin perder el alma del lugar?
Siempre tienen que ir de la mano para que un espacio se disfrute, además de ser bonito, tiene que funcionar. Me considero muy detallista, creo que el valor agregado de un proyecto está en la grandeza de los detalles. - ¿Qué ha sido lo más retador (y lo más bonito) de emprender en el mundo del diseño?
Que en el diseño como tal no hay correctos o incorrectos, la mayoría es subjetivo, cuestión de gusto, por lo que conectar con el cliente desde un inicio es esencial para un proceso óptimo. En la fase de ejecución es importantísimo contar con un buen equipo de contratistas porque ya son las manos de terceros quienes ejecutan el proyecto. - ¿Qué te gustaría que alguien sintiera al entrar a un espacio diseñado por ti?
¡Que el espacio le transmita una emoción! Que se distinga de lo cotidiano, que al entrar a estos espacios, las personas perciban esa “calma”, “energía”, “paz”, “calidez”, “dinamismo”, con la que se conceptualizó el proyecto durante el proceso de diseño.


