La Responsabilidad Social, según la ISO 26000, es la responsabilidad que cada organización tiene por los impactos que sus acciones y decisiones causan en la sociedad y el medio ambiente, esto manteniendo prácticas transparentes y éticas para contribuir al desarrollo sostenible (incluyendo la salud y bienestar social); considerar las expectativas las partes interesadas (o stakeholders); cumplir con la legislación aplicable y coherente con la normativa internacional (como ONU y Pacto Mundial); integrarla a toda la organización, es decir, que sea un tema y una actividad transversal.

Hay diferentes definiciones, como la del Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI), el Pacto Mundial, Fernando Navarro, sólo por mencionar algunos. La idea en común es que la RSE es apegarse a la ley (local e internacional), contribuir al mejoramiento social, ambiental y económico de su alcance, a lo que se le conoce como Triple Bottom Line. Esto es un ejemplo claro de por qué la RSE es importante, ya que al responder por las acciones, decisiones e impactos que estas tienen y estar apegados a la ley, ahorra pasos que luego se tendrán que hacer.

Es importante conocer e involucrar temas de normatividad internacional ya que son guías (el Pacto Mundial, los ODS o el Reporte GRI y CEMEFI) para poder cumplir con la responsabilidad social, teniendo muy claras las 5P’s (“people”, “prosperity”, “peace”, “partnership”, “planet”), en las cuales se deben de basar las actividades y decisiones para poder devolver a la sociedad y al ambiente un poco de lo que cada organización tiene.

Algo de vital importancia es tratar el tema de la RSE con “pinzas”, ya que si se da un mal manejo, se usa sólo por marketing o alguna situación similar, lo más probable es que se convierta en greenwash (propaganda verde) la cual es un engaño “verde”, con tal de aumentar beneficios o posicionarse. Esto puede traducirse en pérdida de confianza por parte de los stakeholders (internos y externos).

La RSE no es un tema que se pueda aplicar de un día para otro en ninguna organización, pero puede verse muy bien reflejada si se aplica transversalmente y la alta dirección como parteaguas, en otras palabras, si la RSE empieza desde los altos directivos y al mismo tiempo se implementa en las diferentes áreas de la organización, su adopción puede ser más sencilla.

Esto es un poco de lo que he estado estudiando, investigando y viviendo. La RSE no son solamente palabras, son acciones congruentes, creando la capacidad de ser resilientes y regresar un poco de lo mucho que cada individuo, y cada organización, aprovecha. La RSE es ser sustentables y aprovechar los recursos naturales que tenemos sin comprometer la capacidad de los mismos para las generaciones futuras. La RSE es un estilo de vida, y no una moda (como se puede creer). Ésta debe de ser visible en toda la organización y no, no es un área que Recursos Humanos debe llevar, es un área independiente que debe estar por abajo de la alta dirección ya que las decisiones, aparte de que se desarrollan en un Comité de Responsabilidad Social, es necesario que parta de los directivos para que puedan llevarse a cabo sin restricciones.

Por Lic. María José Rodríguez De Alba