Iniciemos este año 2020 con nuevos bríos y sólidos motivos, con metas por cumplir y decisiones firmes, siempre inspirados en una constante superación personal. Sin duda más fortalecidos por las experiencias vividas, tanto de situaciones adversas como de todos aquellos momentos plenos que nos dieron satisfacciones, alegrías y gozos. Convertirse en un mejor ser humano, reconocer y después superar nuestras debilidades debe ser nuestra premisa.

Vivir en armonía con el mundo conlleva sentirse bien con uno mismo y con su entorno. La calidad de vida se sustenta en un conjunto de factores que nos llevan a gozar de una existencia tranquila y un estado de satisfacción. La sensación de bienestar que todos anhelamos guarda una estrecha relación con la capacidad y libertad de tomar decisiones y actuar.

He aquí algunos lineamientos que engloban aspectos espirituales, emocionales, intelectuales, físicos, sociales, ambientales y financieros que podemos poner en marcha buscando siempre un benéfico desarrollo personal:

•    Meditar, rezar… la paz interior alimenta el espíritu.

•    Mantener una estabilidad emocional es un reto y debemos perseguirlo día con día, con pensamientos positivos y controlando nuestros impulsos y debilidades.

•    Aprender nuevas habilidades y conocimientos habla de evolución y crecimiento, sin perder nuestra esencia, es posible nutrirnos de nuevas ideas o experiencias.

•    ¡Generemos endorfinas! Mantenerse en movimiento con una simple caminata o practicar un deporte…  la salud se cultiva con buenos hábitos.

•    Los vínculos afectivos nos proporcionan una dosis enorme de bienestar, y mantener una integración familiar es el principio básico para nuestro sentido de pertenencia y afianzar nuestra identidad.

•    Una buena conversación cambia el curso del día y el humor…frecuentemos a aquellas amistades que iluminan nuestras vidas.

•    Involucrarse en alguna causa social debería convertirse en un compromiso personal, sin duda el empatizar, solidarizarse y actuar a favor de los desfavorecidos nos hace conscientes y más humanos.

•    Ordenar nuestros espacios, hacer un detox en nuestro hogar, sacar los artículos en desuso, clasificarlos y donarlos otorga una sensación tanto de alivio como de generosidad.

•    Organizar nuestras finanzas nos da la tranquilidad para disfrutar lo cotidiano y eventualmente darnos ciertos gustos.

•    Brindar afecto y expresarlo nos traerá siempre enormes y profundas satisfacciones.

Cada persona posee una forma única de entender su crecimiento y realización personal, el bienestar es siempre un sueño acariciado que podemos disfrutar con las pequeñas cosas de la vida… basta con ver amanecer cada día…

Por Mirna Rosso