Fotografía por Paulina Ceballos

Existen numerosos momentos, tradiciones y detalles que definen la cultura taurina, desde el traje del torero que se compone de variadas y numerosas piezas confeccionadas y estudiadas para cumplir tanto con la elegancia como con la “protección” del matador hasta la música que lo acompaña en su salida.

Una cultura en la que se sintetizan otras expresiones artísticas como la música, la escultura y la fotografía.

Anel Santoyo, a lo largo de 10 años ha capturado a través de su lente la pasión y el dramatismo de las corridas taurinas, la historia de la tauromaquia, así como la destreza en las faenas.

Todo inició con una tradición familiar, los toros siempre han formado parte de su vida y las cámaras también, ya que eran una de las grandes pasiones de su papá. Su primer encuentro con la fotografía taurina fue una exposición que visitó cuando apenas tenía 10 años, y desde ese momento quedó fascinada, así lo cuenta Anel, con pasión y emoción.

Fotografía por Anel Santoyo

Fotografías que cuentan historias, y que hacen visibles los detalles, las texturas y los colores que le dan vida a la tauromaquia. Ha trabajado con numerosos e importantes matadores, y aunque esto comenzó como un hobbie por amor al arte, sus fotografías ya han estado en notables exposiciones e incluso han sido adquiridas por compradores nacionales y extranjeros.

En Aguascalientes ha econtrado un público apasionado y grandes talentos. Una ciudad taurina que sigue en movimiento,que le ha permitido capturar increíbles historias y que hoy celebra con ella su décimo aniversario.