Ana María Cuellar

Esta cuarentena sin duda fue una pausa inesperada en mi vida que me esta dando la oportunidad de reflexionar sobre lo que he hecho durante estos últimos años. Unas semanas de mucho pensar, de autocrítica, home office, convivencia con la familia. De disfrutar todas esas cosas que en la cotidianidad es complicado identificar. Un cambio de 180 grados en mi ritmo y estilo de vida, en el que ha habido días que pasan como si nada, otros que son eternos, y algunos por ahí en los que he querido tirar la toalla. Un enorme reto físico, mental y emocional para todos, pero del cual saldremos campeones. Estoy convencida que todo en esta vida pasa por algo, y creo que esta piedrita en el zapato, en lo individual, nos dejará lecciones y aprendizajes para toda nuestra vida. Y como sociedad, creo que es una enorme advertencia de que hay muchas cosas que debemos cambiar. Un recordatorio de que todos somos parte de esta maquinita perfecta llamada mundo, en la que sí uno se para o falla hay consecuencias para todos los demás. ¡Mucho ánimo, ya falta un día menos para volver!

Juan Del Real

Lo positivo de la pandemia es que nos deja mucho aprendizaje. El primero es que somos finitos y estamos de paso en la vida, en cualquier momento puede llegar un virus invisible y matarnos. Pero si entendemos que en cualquier momento podemos morir, aprendemos a valorar el tiempo. Eso ha sido lo más positivo de la pandemia, si bien no todo mundo va a salir con un proyecto, un libro o hablando un nuevo idioma, si vamos a ser más conscientes de que las cosas más básicas de la vida, lo que hacemos de manera rutinaria sin darle el valor que merece, son las que verdaderamente importan. Darte tiempo para hablar con tus amigos y saber de sus vidas, leer un buen libro que te atrape desde la primer página, cocinar algo que te gusta y compartir la receta, disfrutar más de tus hijos, reír con tu pareja, valorar y extrañar a tus padres. Cuando todo regrese a la normalidad y tengamos que adaptarnos a las nuevas circunstancias, vamos a extrañar el tiempo para reírnos con los que más queremos. Ojalá, sigamos siendo conscientes.

Mariana Alcalá

Que es un tiempo padre de convivencia con tu familia, tienes oportunidad de hacer muchas cosas que en el día a día no podías. Además de que descubres muchas cualidades que no sabias que tenías, o que te gustaban. Te conoces a tí mismo y aprendes a valorar las cosas que antes dabas por hecho.