1. ¿Qué significa para ustedes el Día de la Mujer como directoras de ballet?
Es un momento para reflexionar sobre nuestro rol como líderes y creadoras de espacios seguros. Más allá de la estética, celebramos la fuerza, la gestión y la capacidad de transformación que ejercemos dentro y fuera del escenario.
2. ¿Cuál ha sido su mayor reto como mujeres en la danza?
Romper con el estereotipo de fragilidad y consolidar nuestra academia, fundada en 2017, como una institución seria y competitiva, demostrando que la sensibilidad artística también implica firmeza y visión.
3. ¿Cómo inspiran a sus alumnas?
A través del ejemplo y la congruencia. Les enseñamos técnica, constancia y respeto por su cuerpo, impulsándolas a construir su mejor versión, no a perseguir una perfección inalcanzable.
4. ¿Qué consejo dan a las niñas que sueñan con bailar?
Que no teman al esfuerzo. Cada meta requiere tiempo y cada caída es aprendizaje. La pasión y la disciplina serán herramientas clave para cualquier camino que elijan.
5. ¿Qué aporta el ballet al empoderamiento femenino?
Autoconocimiento y seguridad. Dominar una técnica fortalece la confianza física y emocional, ayudando a que cada alumna se sienta fuerte, capaz y dueña de su propia voz.

