Por: Karol González

Islandia es probablemente uno de los destinos más especiales de Europa con el glaciar más grande del viejo continente, es un país fascinante que con su naturaleza te dejará impresionado. Lleno de volcanes, playas negras, géisers, cascadas impresionantes y paisajes que solo podrás descubrir dentro de esta pequeña isla.

Puedes viajar en verano o invierno ya que ambos tienen sus ventajas. Verano no es muy caliente ni muy frío, los días soleados son maravillosos y tienes luz por más de 16 horas, lo que hace que de tu día lo puedas disfrutar al doble.  Y en invierno tienes la oportunidad de ver auroras boreales que son sin duda las grandes protagonistas  de los cielos islandeses. 

Seis amigos pusimos fecha para encontrarnos en este hermoso lugar, cada quien con un itinerario distinto de un recorrido anterior o posterior a las fechas que le correspondían a Islandia, pero el día de encontrarnos en la isla fue el mismo para todos, y así comenzó esta gran aventura.

Nuestro viaje lo planeamos para conocer la isla de lado a lado y el recorrido fue el siguiente:

Llegamos a Reikiavik, ahí rentamos un carro y nos trasladamos a Vík í Mýrdal, un pueblo situado en el sur de Islandia,  en donde disfrutamos de sus famosas playas de arena negra, pasamos la noche ahí.  

Al día siguiente nos trasladamos hasta Hoffell, una zona montañosa y tierra de cultivo en el sureste de Islandia, un área con una increíble cantidad de flora y fauna. Este es uno de los lugares más visitados por los turistas porque que es donde se encuentra Hoffellsjökull, una parte del glaciar más grande de todo Europa, Vatnajökull. Ahí decidimos tomar un tour donde nos llevaron a conocer los icebergs.

Ese mismo día continuamos nuestro recorrido hasta Djúpivogur, una población al oriente de Islandia donde pasamos la noche. Al día siguiente salimos muy temprano para conocer cascadas  que se encontraban de camino para llegar a Seyðisfjörður, una población muy pequeña con rasgos muy característicos de Islandia, nos encararon sus casas de madera muy coloridas y la pequeña iglesia local que tiene por detrás un hermoso paisaje montañoso.

Al día siguiente regresamos a Reikiavik y fuimos a conocer Blue Lagoon ¡un lugar mágico! Mientras afuera el clima es frío, tú disfrutas de un rico baño en esta laguna que está a 40 grados, además en esta laguna encontraras barro y puedes aplicarte una mascarilla, todo mundo lo hace y se dice que tiene muchísimas propiedades beneficiosas, este fue el momento de relax perfecto para terminar este viaje.

Fue un recorrido de más de 800km, lleno de lugares impresionantes con paisajes hermosos. Una isla que sin duda tienes que visitar.