La iglesia de San Peregrino fue el lugar elegido para el bautizo de la pequeña Loretta. Sus papás Tomás Zuany y Estefanía Pérez eligieron como padrinos de su niña a Héctor Ruiz y Jaqueline Andrade. Al terminar la ceremonia religiosa, la familia Pérez fue anfitriona de una fiesta en honor al primer sacramento de Loretta. En el jardín de la casa se instalaron carpas para recibir a los invitados y se decoró con flores y globos rosas.  Un dueto acústico estuvo amenizando con agradable música la hora de la comida, mientras que para los niños hubo juegos inflables y actividades didácticas por lo que la diversión para chicos y grandes no faltó.