En la iglesia de San Peregrino Laziosi, Flor y Ángel unieron sus vidas en santo matrimonio. Muy contentos y acompañados por sus seres queridos salieron de la mano como marido y mujer y se trasladaron al salón Casa de Piedra donde continuaron la celebración con la ceremonia por el civil. Una vez que el juez los declaró esposos el aplauso de los invitados no se hizo esperar y el cielo se iluminó con pirotecnia enmarcando un hermoso momento para los recién casados. Más tarde la fiesta no paró de tener buenos momentos que sin duda Flor, Ángel y todos sus invitados no olvidarán.