Una hermosa noche de boda tuvieron Marcela y Daniel en compañía de sus seres queridos. En el templo de San Peregrino los novios se juraron amor eterno para siempre y salieron de ahí de la mano como marido y mujer. Llegaron en un auto clásico a la Ex Hacienda San José de los Pocitos donde fueron recibidos por un camino pirotecnia. El lugar fue espléndidamente decorado por Gilberto Barba con flores frescas y adornos en color dorado y blanco. La velada continuó con mucha alegría para los recién casados y todos sus invitados con música y diversión toda la noche.