En una misa celebrada en el convento de las Madres Adoratrices, Diego Alberto recibió por primera vez la comunión, en compañía de su familia; sus papás Alberto González y Rosy Salazar así como sus hermanas Paulina y Sarah, esta última siendo su madrina. Al terminar la ceremonia religiosa, la familia González ofreció una fiesta de desayuno en el salón Villa Ale, al norte de la ciudad. Ahí Diego pasó una mañana muy divertida en compañía de sus amigos del colegio con quienes jugó en los brincolines del jardín, además de disfrutar de un rico almuerzo y una mesa de dulces y postres.