CEO de Private Equity

En el mundo empresarial hay quienes no solo construyen compañías, sino también caminos para que otros puedan emprender los suyos. Fernando Valdivia es uno de ellos. Empresario, formador y apasionado por el desarrollo de proyectos que generan valor, ha llevado su experiencia a diferentes sectores: desde lo fiscal hasta lo financiero, pasando por la innovación tecnológica y la educación. Pero más allá de los números y los negocios, su mayor legado lo encuentra en casa: educar y acompañar a sus hijas para que crezcan como mujeres plenas, independientes y felices.

Para quienes no conocen tu trabajo, ¿cómo explicas lo que haces?
En Private Equity nos dedicamos a proteger patrimonios y a guiar a las empresas en la planeación adecuada de sus finanzas. Acompañamos a nuestros clientes en temas fiscales, financieros y de estrategia.
¿Qué valores definen tu forma de trabajar?
La honestidad, la transparencia y el trabajo constante. Creo que son la base para generar confianza y resultados a largo plazo.
¿Cuál ha sido el mayor reto en equilibrar tu vida profesional con la personal?
Estar presente. Mi objetivo es darles a mis hijas la mejor vida posible, pero también que sientan siempre la presencia de su papá, sin descuidar la empresa. Ese equilibrio es el verdadero reto.
¿Qué hábitos te sostienen en el día a día?
La gratitud: despierto y me duermo agradeciendo a Dios. Además, la lectura, el ejercicio y el tiempo con mis hijas son pilares que me nutren.
¿Qué oportunidades ves hoy para los negocios en México?
Siempre es momento de hacer negocios. En épocas de bonanza hay crecimiento, pero en tiempos de crisis surgen puertas nuevas: se trata de encontrar soluciones y ver ventajas donde otros solo ven desventajas.
Las mujeres han marcado tu vida. ¿Qué lugar ocupan en tu historia personal y profesional?
Han sido fundamentales: desde mi mamá y mis tías, hasta mis hijas, mi esposa y muchas de mis colaboradoras. Vivo rodeado de mujeres extraordinarias que me inspiran todos los días.
¿Qué legado quieres dejarles a tus hijas?
Que su única responsabilidad sea ser felices. Que no vivan para complacer a terceros, que siempre agradezcan y que crezcan plenas e independientes.
Y para quienes emprenden, ¿qué consejo compartirías?
Que usen cada herramienta, incluidas las redes sociales, con propósito. En mi caso, lo hago para inspirar a mis hijas y a las nuevas generaciones: es un espacio para guiar y compartir, no solo para mostrar.
Lo más importante en mi vida es mi familia, mi casa y mi trabajo. Dos mundos que se equilibran y me hacen feliz, apasionado y agradecido.

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