
Trabajo con visión y compromiso por el futuro de Aguascalientes
- Para muchos representas una voz firme en el Congreso. ¿Cómo es llevar esa responsabilidad y qué te impulsa a estar en la política?
Llevar esta responsabilidad no es algo que tome a la ligera. Ser una voz en el Congreso implica representar no solo a mi generación, sino también a miles de personas que buscan un cambio, cercano y honesto. Lo que me impulsa a estar en la política es mi familia, mis raíces y la convicción de que el servicio público es una forma de mejorar nuestro Aguascalientes. Desde que era joven entendí que la política puede ser una herramienta de empatía y justicia, y cada día me esfuerzo para que así sea. Me mueve el deseo de dejar un mejor Aguascalientes para mis hijos y para todas las familias que trabajan día con día. - Desde tu experiencia, ¿qué es lo más difícil de legislar pensando en el futuro de Aguascalientes?
Lo más complejo es lograr que las leyes reflejen realmente las necesidades de la gente, no solo del presente, sino también del futuro. A veces lo urgente nos distrae de lo importante: pensar en cómo queremos que viva la siguiente generación.
Legislar con visión implica tener el valor de tomar decisiones que quizá no den resultados inmediatos, pero que marcarán la diferencia en 10, 20 o 30 años. Hay que escuchar más, salir a la calle, entender al ciudadano y actuar con sensibilidad. Eso es lo que trato de hacer con mi trabajo. - Mucho se habla de vivienda, movilidad y seguridad. Si tuvieras que elegir un tema clave que marcará el rumbo de la ciudad en los próximos años, ¿cuál sería?
Seguridad y planeación urbana con visión de futuro son clave para un Aguascalientes ordenado, sostenible y cercano a la gente. No basta construir casas o calles, sino integrar vivienda, transporte, servicios y espacios públicos seguros. Desde el Congreso se han impulsado reformas para fortalecer las leyes, las corporaciones de seguridad y la procuración de justicia, buscando que ciudadanos, familias y empresarios vivan y confíen en un estado seguro y en crecimiento. - Eres abogado, legislador, padre de familia y también un ciudadano común. ¿Cómo logras conectar todos esos roles en tu día a día?
Con mucho amor y con mucha disciplina. Ser padre me ha enseñado a ver la vida con otra perspectiva. Me ha hecho más sensible, más humano, más comprometido. Mi esposa Jessica y mis hijos son mi motor, mi pilar, y todo lo que hago lo hago pensando también en ellos. Cuando legislo, pienso como padre, como hijo, como ciudadano, eso me ayuda a no perder el piso, a no olvidar de dónde vengo y para quién estoy trabajando. Al final del día, todos esos roles me recuerdan que somos parte de una comunidad y que mi deber es servirla de corazón. - Más allá de las iniciativas y las leyes, ¿qué te gustaría que la gente recordara de ti cuando termine tu etapa como diputado?
Me gustaría que la gente dijera: “Max nos escuchó, Max estuvo presente, Max cumplió”. No quiero ser recordado solo por los discursos o las cifras, sino por los gestos, por las acciones concretas, por haber sido un servidor público que escuchó a las personas. Alguien que siempre dio la cara y que no se olvido de trabajar por Aguascalientes. Si al final de esta etapa logré generar confianza y respeto, entonces habrá valido la pena. - Si miras hacia el futuro, ¿cómo te imaginas a Max Ramírez y a Aguascalientes?
Me imagino a Max Ramírez como un hombre que sigue sirviendo, desde donde la vida y la gente me necesiten. Siempre comprometido, siempre cercano. Me imagino a Aguascalientes como un estado con oportunidades para todos, donde cada niño y niña pueda soñar en grande, donde las familias vivan con dignidad, seguridad y en paz. Quiero ser parte activa de ese futuro, seguir trabajando con amor y compro- miso por mi estado.

Facebook y Instagram: @maxramírezags

