Llegó el gran día de Natalia y Rubén. Luego de casi nueve años como novios, Natalia Muñoz y Rubén Proa se unieron como marido y mujer en el templo de Guadalupe. Al terminar la ceremonia ya como esposos se trasladaron en un automóvil antiguo para su recepción en el jardín Lago Esconido donde una magnífica fiesta esperaba por ellos, con una padrísima decoración con esferas plateadas gigantes y una elegante selección floral. Natalia y Rubén hicieron su entrada triunfal rodeados de pirotecnia ante los aplausos y ovaciones de los más de 300 asistentes.




































