Familia González López

Entre sombreros, chaparreras y el eco de los caballos, Fernanda López ha hecho de la charrería no solo un deporte, sino el alma de su hogar. Esposa y madre de cuatro hijos charros : Esteban, Diego, José Andrés y Álvaro; vive la tradición mexicana con una pasión que trasciende la arena de los lienzos y se extiende hasta el hogar, las celebraciones y cada rincón de su vida familiar.

Fernanda, ¿qué significa para ti criar a una familia charra?
Vivo la charrería todos los días. Mis hijos la practican dos veces a la semana y cuando se preparan para un torneo, yo siempre estoy al pie del cañón con el moño, sombrero, traje y chaparreras listos. Pero detrás de esos momentos hay mucho trabajo, disciplina y trayectoria que hacen posible cada presentación.

En estas fechas patrias, ¿cuáles son las tradiciones que nunca faltan en tu casa?
Me encanta vivir a México a través de la charrería, un deporte que llevamos en la sangre y que siempre nos acompaña en estas celebraciones.

¿Tienes algún platillo o receta mexicana que sea indispensable en tu mesa durante septiembre?
Los chiles en nogada de mi mamá son un clásico. Todavía ni empieza septiembre y ya los estamos disfrutando en familia.

Como madre, ¿cómo transmites a tus hijos el amor por México y sus costumbres?
La charrería es nuestro estilo de vida. Un charro no solo se viste: es una buena persona, caballerosa y parte de un equipo. El equipo donde comenzaron mis hijos estaba formado por mi papá y mis hermanos; ahora ellos se suman y es increíble ver cómo mi papá y mi esposo también transmiten esa enseñanza.
Estoy muy orgullosa de ser mexicana, de ver crecer a mis hijos en este entorno y de compartir mi vida con un charro, criando a los nuestros bajo estas tradiciones.

Esteban
Diego
José Andrés
Álvaro

Artículos recomendados