El pasado viernes 4 de abril, la Universidad de las Artes fue el escenario de una experiencia que despertó más que la vista. Sinestesia: Colores de México, la exposición del artista Alejandro Calvillo, envolvió a los asistentes en un recorrido sensorial que cruzó fronteras entre el arte, la emoción y los sentidos.
A través de su obra, Calvillo transformó cada color, textura y trazo en una puerta hacia lo invisible: sonidos que evocan paisajes, formas que despiertan sabores, memorias que se revelan en el azul de un cielo o en el rojo de un mercado.
Su propuesta —profunda, emotiva y llena de México— invitó a vivir el arte no solo con los ojos, sino con todo el cuerpo. Como él mismo lo expresó: “Cada pincelada busca traducir la riqueza sensorial de México en un lenguaje visual que despierte recuerdos latentes.”
Una velada para los sentidos, de esas que no se olvidan.




























